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domingo, 9 de agosto de 2015

Opciones de PASO 2015

Como en casi toda elección, los medios masivos dedican tiempo y espacio a la política, y en ese torbellino olvidan informar quiénes son todos los candidatos a qué, centrados únicamente en los cargos importantes (a presidente, esta vez) de los partidos más importantes.
Algunas personas sabrán recién en el cuarto oscuro que Zamora no se postula al  gobierno, o que Lozano va para diputado, o si está votando a Milagro Sala. Por eso, como en otras oportunidades, ofrecemos la información que tanto cuesta encontrar.
En estas PASO se votan quiénes serán candidatos a presidente, a diputados al Parlasur por Argentina, y a parlamentarios del Mercosur por el distrito en que votemos (en mi caso, CABA). En algunos se deciden candidaturas a gobernador, senador, intendente, etc. En Capital Federal, a diputados nacionales.
Las boletas son –como es costumbre- de tipo sábana. O sea que cuando alguien vota por ejemplo a Stolbizer, podría no haber notado que sus boletas son dos, y que la diferencia está en quién lleva al Parlasur, pudiendo ese detalle ser la diferencia para que entre gente del Partido Socialista o de Libres del Sur.
Las dos primeras partes de cada boleta (presidente y diputado al Parlasur) pueden verse en los links entre paréntesis de cada lista aquí numerada (o todas juntas, acá). El apellido de cada candidato a presidente enlaza al sitio web de su movimiento.
En esta primera instancia (que no otorga cargos sino que define candidaturas), no todas las listas tienen rival para su propia interna. Así, algunas agrupaciones tienen un solo candidato a presidente y una sola lista al Parlasur por el distrito nacional. Es el caso de las siguientes:
·         MAS (Lista 13): Pte Manuela Castañeira. Parlasur: A. Christiansen.
·         Acción Vecinal (Lista 57): Pte Raúl Albarracín. Parlasur: Hamad Dib.
·         Partido Popular (Lista 81): Pte Mauricio Yattah. Parlasur: Miriam P. Neyra.
·         Frente para la Victoria (Lista 131): Pte Daniel Scioli. Parlasur: Jorge Taiana.
·         Compromiso Federal (Lista 133): Pte Adolfo Rodríguez Saá. Parlasur: José Vernet.
·         MST (Lista 134): Pte Alejandro Bodart. Parlasur: Luciana Echevarría.
·         Frente Popular (Lista 136): Pte Víctor De Gennaro. Parlasur: Marta Maffei.

Progresistas (lista 132) lleva a Stolbizer como única candidata a presidente, pero tiene dos listas para el Parlasur:
  •  Creo (A) lleva a Isaac Rudnik, Silvia Ferreyra, Héctor Santaren, Raquel Vivanco, etc.
  • Igualdad y Decencia (MS) a Juan Carlos Zabalza, Cristina Calvo, Martín Hourest, Héctor Polino, etc.


Otros frentes, por el contrario, llevan distinto candidato a presidente, pero comparten los mismos postulantes al Mercosur. Cambiemos (lista 135) lleva para este cargo a Mariana Zuvic y otros, pero tiene tres listas para elegir quién aspirará al ejecutivo:
  •          El poder de la unión (Lista E): Ernesto Sanz.
  •          República de libres e iguales (Lista F): Elisa Carrió.
  •          El camino del cambio (Lista G): Mauricio Macri.

Lo mismo pasa con UNA (lista 138): Su lista al Parlasur la encabeza Jorge Vanossi, pero su candidato a presidente se elegirá entre dos:

Finalmente, el FIT (lista 137) compite internamente con diferentes candidatos a todo…
  •          Renovar y fortalecer el frente (-1A-): Pte Nicolás Del Caño. Parlasur: C. Dellecarbonara.
  •           Lista Unidad (-2U): Pte Jorge Altamira. Parlasur: Marcelo Ramal.
Pero como dijimos al principio, también se votan otras cosas, como ser diputados nacionales y parlamentarios al Mercosur por cada distrito regional. Aquí es donde se complica y debemos ver en el cuarto oscuro qué hay. Sabemos que el Frente Popular lleva a Lozano y Walsh para diputados, por ejemplo, porque su sitio oficial parece ser el único que muestra una boleta entera. O que Cerruti por el FPV y Terragno por la UCR también se postulan a algo, porque vimos algún cartel al pasar. Una pena que algo tan importante no pueda saberse más que en el momento. Si me demoro en el cuarto oscuro, ya saben: estoy leyendo todas las boletas una por una. Me lo hubieran evitado de saber nuestras autoridades que existe Internet.

domingo, 24 de mayo de 2015

El hormiguero

"No me siento como una hormiga en mi interior, pero supongo que empiezo a parecerlo... Es como cuando D.H. Lawrence tuvo la idea de dos personas encontrándose en el camino, y en vez de pasar de largo y perderse en la lejanía, deciden aceptar lo que él llama «confrontación entre sus almas». Como si liberáramos a los valientes y temerarios dioses que llevamos dentro..."
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Salir a la ciudad alienada e indiferente con la infancia entre las cejas, las cuentas por pagar en la mandíbula, las compras compulsivas en el lugar del deseo, la rutina evasiva en el lugar del encuentro, el hastío en el lugar del asombro… Mirando al piso, nos olvidamos del cielo, del prójimo, del instante. 
Totalmente inmersos en el laberíntico hormiguero, repetimos las mismas frases, respetamos las mismas reglas, miramos sin ver, sobrevivimos, entre agresivos y cordiales, nos aislamos de todos y de nosotros mismos. 
Qué liberación es sonreírle a corazón suelto a todo peatón desprevenido, sorprender a un devaluado galán agradeciéndole el piropo, hacerle muecas a los chicos de la fila, enseñarle a cantar nanas al hijo de la madre agotada, regalarle un viaje al recuerdo a la anciana del bus, pedirle al militar que recite un poema, agradecerle su amable tiempo a la funcionaria, insistir en que el cura hable de sí mismo, que el médico te responda cómo se siente, que el vendedor te mire a los ojos, darle paso a quien te lo pide y a quien no, declarar ganador de antemano al competidor frenético, alabarle las manos a la panadera, el peinado a la mesera y la sonrisa a la cajera. 
Qué bonito despertarnos alegrándole el día al más dormido, observar en silencio maravillado al que duda, al que ronca, al que besa... Apretar la mano del que te da el boleto, la bebida o el cambio y decirle: ¡Gracias!... No bajar los ojos cuando alguien te mira ni siquiera después de que baje los ojos, escuchar y responderle al que te hable, sonreírle al que te mira, responder con verdad a las ironías, robarles la sorpresa del oficio a los rateros, preguntarle a quemarropa qué dolor reprime al envidioso, al chismoso qué secreto esconde, al hipócrita qué mentira le dolió tanto, respirar la bondad que anda en el aire, imaginar hilos de luz bajo las pieles, entender que el espacio vacío a todos une, andar de corazón abierto y sin coraza, reconocerse humano y despierto en pleno hormiguero.
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Del film "Despertando a la vida" (Waking Life).

lunes, 20 de abril de 2015

Encuesta abajo

Faltando una semana para las PASO de la ciudad de Buenos Aires, estas son las tapas impresas que tres diarios porteños sacan a la calle el domingo 19 de abril de 2015. 
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Agradezcamos que podemos comprar el diario que diga aquello que nos guste, por lo menos, hasta que triunfe una verdad irrefutable. Entonces podremos hablar fácilmente con el diario del lunes (de la semana próxima). Mientras tanto, si en algo coinciden todos, es que nada importa más que la interna del PRO para la primera plana. Quien quiera conocer a fondo a todos los candidatos, intuyendo como elector el valor de su propio papel, poco encontrará en el papel impreso; sólo los papeles del cuarto oscuro le darán nombres sobre la hora. Y eso no bastará para saber quiénes son un Gustavo Vera, un Sergio Abrevaya, o Carlos Heller, Claudio Lozano, Graciela Ocaña, etc etc etc.
Los medios se centran en aquellos a quienes ven como ganadores, osea, los que nombra la gente porque los nombran los medios porque los nombra la gente porque los nombran los medios... y así. Y llenan con ellos su espacio, aunque sólo sea para decir nada, o mostrar encuestas menos serias que un horóscopo Bazooka. Ese lunes verán las tres consultoras (González & Valladares, Management & Fit, y Poliarquía) qué competidor perdió a la ruleta rusa. La excusa para el desacierto ya está preparada. El brindis por el acierto también. Que no se deberá al azar sino al mérito propio.
¿Qué duda cabe?

domingo, 21 de diciembre de 2014

Nosotros y las llamas

Cuando los compañeros ganamos las elecciones y nuestros líderes dijeron públicamente a cuánto llevaríamos el dólar, los correligionarios debimos entregar el gobierno antes de tiempo pues todo se volvió un caos, incluyendo algunos saqueos de los que nos culparon a los camaradas. Así iniciaríamos la década menemista, con la cual, quienes queríamos una revolución productiva nacional y federal, arribamos al poder y dejamos al interior sin ferrocarriles. Los gremios metalúrgicos perderíamos fuerza, a medida que la ganábamos nosotros, los camioneros. Y felices como cuando Martínez de Hoz nos permitía viajar a Miami, nos reelegimos. Mientras, nuestras cacerolas eran pagadas por nuestras tarjetas de crédito. 
Habiendo recibido un país en llamas, la economía la dejamos en manos de quien durante la dictadura había estatizado la deuda privada y ahora en democracia privatizaba al Estado. Esto se dio porque los radicales proponíamos vender el 49% de cada empresa pública, algo inaceptable que hizo que en 1989 ganáramos los peronistas que defendíamos al Estado que ahora vendíamos. Y con el dinero de lo vendido para acabar nuestras deudas, nos endeudamos. Pero los oficialistas nos fuimos debilitando tras una década de desprolijidades y entonces los opositores aprovechamos una victoria electoral por la cual el 2000 habría de encontrarnos unidos y dominados. 
Habiendo recibido un país en llamas, buscamos algo más moderno que tanto posmodernismo. Cambiamos la pizza con champagne por sushi y volvimos a llamar al mismo exministro. Cuando todo era insostenible, el compañero vice dejó de acompañar al correligionario presi y los camaradas volvimos a intuir una pueblada, que llegó de la mano de los ahorristas que encontramos nuestros ahorros acorralados en los mismos bancos a los que se los confiamos hoy día. Abollamos cacerolas y los correligionarios debimos entregar el gobierno antes de tiempo pues todo se volvió un caos, incluyendo algunos saqueos de los que nos culparon a los camaradas, mientras los compañeros nos preparábamos para gobernar tal como no nos habían permitido las urnas. 
Habiendo recibido un país en llamas, y dado su apellido, abre Puerta una sucesión de breves presidencias y le mete el bastón a Rodríguez Saá. Habiendo recibido un país en llamas, éste no encuentra el apoyo que le gustaría y dura una semana. Mientras todos reclamamos que se vayan todos, todos se suceden. Habiendo recibido un país en llamas, el presidente Camaño convoca a una Asamblea Legislativa que designe sucesor al candidato que había perdido las elecciones dos años antes. Habiendo recibido un país en llamas, Duhalde devaluará el peso, y dado que cuanto más protestábamos todo parecía ir cada vez peor, por una vez en la historia argentina decidimos no golpear las puertas de los cuarteles y nos fuimos calmando. Es cierto que los militares le habíamos quitado el timbre y hasta la puerta a los cuarteles, pero también nos calmó conseguir ciudadanía europea, un continente que nunca conocerá crisis alguna. Así llegaron las elecciones de 2003 y el triunfo electoral de Menem. Por suerte, asumimos los kirchneristas. 
Habiendo recibido un país en llamas, claro está.*

*(Escrito hace dos años como colaboración para el primer número de Revista Los Invisibles).

domingo, 12 de octubre de 2014

Casi 70 años igual...

Por Claudio Bertonatti

Hace menos de una década, un grupo de investigadores forenses liderados por Enrique Prueguer logró hallar la evidencia de un hecho histórico: la matanza de una comunidad pilagá en Formosa. Descubrieron los restos de 27 personas fusiladas por miembros de la Gendarmería Nacional en 1947. Entre ellos, una mujer y un niño. Esto en el paraje La Felicidad, a poco más de 300 kilómetros de la capital formoseña.


Esta es la evidencia en uno de los cinco parajes (junto con Campo del Cielo, Pozo del Tigre y otros) donde se llevó a cabo la llamada “Masacre de Rincón Bomba”. Allí fueron rodeados y fusilados por los gendarmes de entonces que apilaron y quemaron los cadáveres. Se estima que fueron asesinados entre 400 y 500 pilagá, pero hay que sumar los heridos, los 50 intoxicados y más de 200 desaparecidos. Según INCUPO, murieron más de 750 a raíz de un reclamo de trabajo y comida que fue pacífico. 

Esto sucedió bajo el gobierno de Juan Domingo Perón.

Uno de los integrantes del escuadrón de Gendarmería (Teófilo Ramón Cruz) dejó su testimonio: “...el cacique Pablito pidió hablar con el jefe (del escuadrón), por lo que concerté una entrevista a campo abierto. Los indios, ubicados detrás de un madrejón, nos enfrentaban a su vez, hallándonos con dos ametralladoras pesadas, apuntando hacia arriba. En los aborígenes (más de 1.000) se notaba la existencia de gran cantidad de mujeres y niños, quienes portando grandes retratos de Perón y Evita avanzaban desplegados en dirección nuestra. En tales instantes se escucharon descargas cerradas de disparos de fusil, ametralladora, carabinas y pistolas…” 

Hace mucho tiempo ya, la Federación Pilagá formuló una denuncia contra el Estado nacional por “crímenes de lesa humanidad”. 

En el Portal Educ.ar se puede leer uno de los muchos relatos sobre estos hechos:

“En marzo de 1947, miles de hombres, mujeres y niños comenzaron la marcha desde Las Lomitas, en Formosa, hasta Tartagal, en Salta. Eran braceros pilagás, tobas, mocovíes y wichí. Les habían prometido trabajo en el Ingenio San Martín de El Tabacal, propiedad del magnate Robustiano Patrón Costas. Les iban a pagar 6 pesos por día. Eso justificaba esa caminada de días y noches, más de cien kilómetros con hambre, cargando penurias y humillaciones. En abril llegaron a El Tabacal, se instalaron en las inmediaciones y empezaron a trabajar en la caña de azúcar. A trabajar todos, mujeres y chicos también. Pero cuando fueron a cobrar llegó la estafa: les quisieron pagar solo 2,50 pesos por día. Los caciques protestaron. Pidieron un encuentro con don Robustiano o cualquiera otra autoridad del ingenio. Nadie los escuchó. Pocos días después, Patrón Costas dio la orden de echarlos sin ninguna consideración.

Miles de indígenas –se estima que eran 8.000– con escasísimos alimentos que les dieron pobladores de El Tabacal, emprendieron la retirada a Las Lomitas. Otros más de cien kilómetros a pie con niños, ancianos y el hambre que se fue acumulando en cuerpos huesudos y panzas desnutridas. Se instalaron en un descampado llamado Rincón Bomba, cercano al pueblo. Encontraron allí no sólo un madrejón que les proporcionaba agua, un recurso fundamental teniendo en cuenta el lugar hostil y las elevadas temperaturas, sino también compañía: ahí asentaban grupos de su misma etnia.

Estaban agotados y enfermos. Recuerdan algunas pocas crónicas de la época y lo confirman las presentaciones de los abogados García y Díaz, las madres indígenas recorrían las calles de Las Lomitas y de los parajes vecinos para pedir un poco de pan. La estafa que había protagonizado Patrón Costas contra los braceros se fue corriendo de boca en boca. Por aquel entonces Formosa no era provincia, los gobernantes eran designados por el poder central, es decir, por el presidente Juan D. Perón.

Los pilagás decidieron formar una delegación para ir a pedir ayuda. Al frente se pusieron tres caciques, Nola Lagadick, Paulo Navarro (Pablito) y Luciano Córdoba. Hablaron con la Comisión de Fomento. Y también con el jefe del Escuadrón 18 de Gendarmería Nacional, comandante Emilio Fernández Castellano. El presidente de la Comisión de Fomento se comunicó con el gobernador de Formosa, Rolando de Hertelendy, y este con el gobierno nacional. Al enterarse, el presidente Juan Domingo Perón mandó inmediatamente tres vagones de alimentos, ropas y medicinas.
Los tres vagones llegaron a la ciudad de Formosa a mediados de septiembre. Pero el delegado de la Dirección Nacional del Aborigen, Miguel Ortiz, dejó los vagones abandonados en la estación tras ser despojados de más de la mitad de sus cargas. Salieron diez días después y llegaron a Las Lomitas a principios de octubre. Los alimentos estaban en estado de putrefacción. Pero aun así los repartieron en el campamento indígena. Las consecuencias fueron de espanto: al día siguiente amanecieron con fuertes dolores intestinales, vómitos, diarreas, desmayos, temblores, por lo menos cincuenta indígenas murieron, en su mayoría niños y ancianos.

Al principio fueron enterrados en el cementerio de Las Lomitas, luego les cerraron las puertas y los cadáveres tuvieron que ser llevados al monte. Cuentan que noche tras noche retumbaban los instrumentos en las ceremonias mortuorias. La indignación fue lógica. Las crónicas locales propalaron la versión de que la bronca se convertiría en estallido contra los habitantes y se infundió miedo.

Los indios denunciaron que habían sido envenenados. El presidente de la Comisión de Fomento de Las Lomitas, a su vez, fue a hablar varias veces con el comandante de los gendarmes. Le decía que el pueblo tenía miedo de que los hambrientos los atacaran… Obvio, después de las muertes por alimentación podrida, este rumor creció. La Gendarmería rodeó el campamento indígena con cien gendarmes armados y prohibió a los pilagás entrar al pueblo.

Frente a tanta agresión y desprecio, el cacique Pablito pidió hablar con el comandante. El oficial aceptó encontrarse en el atardecer, pero a campo abierto. Allí estuvieron. Era el 10 de octubre. El cacique avanzó seguido por más de mil mujeres, niños, hombres y ancianos pilagás con retratos de Perón y Evita. Enfrente, desde el monte vecino, cien gendarmes los apuntaban con sus armas. Los indios habían caído en la trampa. El segundo comandante del Escuadrón, Aliaga Pueyrredón, dio la orden y las ametralladoras hicieron lo suyo. Cientos de pilagás cayeron bajo las ráfagas. Otros lograron escapar por los yuyales, pero la Gendarmería se lanzó a perseguirlos: “Que no queden testigos”, era la consigna de los matadores.

La persecución duró días hasta que fueron rodeados y fusilados en Campo del Cielo, en Pozo del Tigre y en otros lugares. Luego -señala la presentación de los abogados-, los gendarmes apilaron y quemaron los cadáveres. Según la presentación ante la Justicia, fueron asesinados de 400 a 500 pilagás. A esto hay que sumarle los heridos, los más de 200 desaparecidos, los niños no encontrados y los intoxicados por aquellos alimentos en mal estado. En total, se calcula que murieron más de 750 pilagás, wichí, tobas y mocovíes.

Los diarios de aquel tiempo dieron informaciones muy confusas sobre lo que había sucedido, pero ninguno señaló al gran responsable, al hombre fuerte de la oligarquía, dueño del ingenio San Martín, don Robustiano Patrón Costas. Es más, algunos medios informaban de una sublevación. El diario “Norte” del 11 de octubre escribió –una rutina tan presente en todas las dictaduras genocidas– que hubo enfrentamientos armados.

Extraoficialmente informamos a nuestros lectores –señalaba– que en la zona de las Lomitas se habría producido un levantamiento de indios. Los indios revoltosos pertenecen a los llamados pilagás, quienes, según las confusas noticias que tenemos, vienen bien provistos de armas (...). Ya se habrían producido algunos encuentros, no se sabe si con los pobladores de la zona o con tropas de la Gendarmería Nacional”. A nivel del gobierno se trató de ocultar todo.

Hoy quedan aún pilagás que vivieron la masacre de Rincón Bomba y están dispuestos a dar su testimonio. Uno de ellos es el actual cacique Alberto Navarrete, un anciano que habla un castellano articulado como si fuera el idioma pilagá, y que le dijo a la enviada de la revista “Momarandu” que recordaba que era pequeño cuando ocurrieron los hechos. El era uno más de los que regresaban de Salta despedidos del ingenio San Martín. “Yo me estoy acordando del 47. Gente amontonada en madrejón. Gendarmería disparó. Nosotros pudimos correr al monte. Yo visto eso. Yo declaré eso. Era 6 de la tarde. No teníamos armas nosotros. Correr nomás. Ellos tenían ametralladoras… No sabemos qué pasó con todos, con las tolderías. Antes ya habían muerto envenenados. Yo visto eso. Muchos visto tirados, no sé si los enterraron. Nosotros queremos saber”.

Las excavaciones fueron autorizadas en diciembre de 2005 por el juez federal formoseño Marcos Bruno Quinteros, en el predio cercano a Las Lomitas que desde 1987 pertenece a Gendarmería. Otro sobreviviente de la masacre colaboró con la identificación de la zona, ahora convertida en un bosquecito. Sin embargo, las exhumaciones debieron suspenderse el 30 de diciembre del 2005, a pocos días de iniciarse, por la feria judicial. Los patrocinadores de la causa resolvieron pedir ayuda económica a Nación porque consideran que están ante una tarea de investigación que demandará meses de trabajo en el lugar.”

Recordé esto -que no es grato- para ayudar a la memoria y me pregunto si... ¿será justicia?
Gendarmes con colono blanco y varios pilagá hechos prisioneros, 1947.
FUENTES: 
Educ.ar / Indymedia / Plan B / Las masacres del olvido / Red de Estudios sobre el Peronismo / Perón y la 3ª posición / De alguna manera / La Mañana on line / El Comercial de Formosa / Clarín.


VIDEOS:
- A quien le interese más, hay material en 
una emisión de Canal Encuentro.
- También se hizo un documental de casi dos horas sobre esto: “Octubre Pilagá”.