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lunes, 27 de septiembre de 2010

Procrastinación para dummies

Voy a revelar los pormenores de mis más groseros casos de procrastinación. Por supuesto, antes tendría que explicar el significado de esta palabra para quienes no la conocen. La Real Academia Española nos dice que el verbo procrastinar significa diferir, aplazar. Dado que tengo en casa dos diccionarios Latín-Español que me permiten ahondar en las raíces del término, puedo confirmar que la prōcrastĭnātio se define como aplazamiento, dilación (dĭlātio), y que prōcrastĭno es pues el ir posponiendo de un día para el otro. Para certificarlo decidí fotografiar uno de los diccionarios, cuya imagen complementa las definiciones del otro que acabo de citar.
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Pro tiene varias acepciones, principalmente: "delante de", y "en favor de", entre otras. Para los porteños es el partido de Macri, y para muchos es el comienzo de problemas, proceso, etc. Me refiero a la sílaba inicial de estas palabras, no hablo de política. O sí. Bueno, ya. Volvamos al punto. Crastĭnus significa "del día de mañana". Crastĭnum es el día de mañana. Dejar algo "in crastinum", por ejemplo, es dejarlo "para mañana". In crastinum (diem) differre es "Dejar para mañana, dilatar de un día para el otro". Bien, aquí pasa algo curioso: quiero fotografiar estas definiciones y descubro en la letra C de mi diccionario más viejo (1875) unos pétalos que nunca había visto. Observen ustedes mismos.
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Estaban entre las mismas páginas donde figuran palabras como contortio (complicación), contractus (pacto), contrarietas (contrariedad), contrecto (tocar, palpar), contremisco (estremecerse) y contristo (entristecer). Algo del viejo color de los pétalos perdura aún entre ambas hojas. ¿Habrá sido una rosa, un clavel? ¿Habrá sido un simple intento olvidado de secarle, tal como se hace para los herbarios, o más probablemente los rastros de un viejo amor? ¿Y habrá sido ese amor correspondido? ¿Hasta qué punto? ¿Será un amor -y me da por sospechar que sí- del siglo XIX? ¿Cómo terminaría?
Pero no nos vayamos por las ramas de esta flor y de estas hojas, y retomemos el hilo ahora, que pasaron dos semanas desde que escribí lo anterior. Procrastinar consiste en definitiva en postergar tareas sustituyéndolas por otras, porque percibimos a la primera como estresante dado que puede implicar algún cambio. Navegando en Internet descubro que la Wikipedia dice al respecto de esta forma de evadir deberes, que "puede generar dependencia de diversos elementos externos tales como navegar en Internet" (y otras adicciones). El trastorno se ve en las colas de los bancos el día del vencimiento de cuentas que podían pagarse antes, y lo tienen los estudiantes que recién preparan el examen en el último día. El procrastinador deja las cosas para "cuando tenga tiempo", siendo que no sabe organizar su tiempo.
Bien, habiendo quedado claro el concepto, y reconociendo que puedo llegar a padecer este síndrome que algún día curaré, lo cierto es que el post se haría muy largo si contara lo que propuse al principio, así que mejor lo dejo para otra ocasión.
De todos modos, los procrastinadores sólo iban a marcarse este post para leerlo otro día.
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POSDATA: Tengo en venta un hogar rinconero para quien lo quiera. Sé que debí publicarlo en otoño y no en primavera, pero diversos asuntos me impidieron hacerlo antes. Si a alguien le interesa, me avisa.
POSDATA 2014: No tuve tiempo de avisar antes, pero el hogar ya lo vendí tras publicar el post, hace 4 años.

miércoles, 28 de julio de 2010

Las vacaciones de la pedagogía

¿NO JUEGUES?
Llegando las vacaciones escolares, los maestros tuvieron la brillante idea de evitárselas al alumnado dejándoles suficiente cantidad de tareas como para tenerlos bien ocupados durante las dos semanas que deberían durar las que NO resultaron vacaciones para los escolares. Nada de Feria del Libro Infantil, Rural, Teatros, paseos ni todas las actividades que suelen publicitarse para estas fechas. La razón de impedir que los niños tengan vacaciones durante las vacaciones no me la han sabido explicar de un modo convincente, ni este año ni el pasado, cuando al reintegrarse mis hijas al ciclo lectivo sin ningún descanso reparador, ni siquiera les pidieron las tareas, igualando como siempre para abajo al que estudió, al que se copió el último día de quien estudió, y al que no hizo nada.
Q
ué lindo.
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¿NO ESTUDIES?
Por si fuera poco, en el caso de la que está en el último grado del nivel primario, las autoridades de la escuela pública donde ella estudia nos dejaron claro que rechazan que sus alumnos intenten ingresar a un colegio secundario público de nivel, como el Nacional o el Pellegrini. No importan 7 años con el mejor boletín ni que la decisión haya sido de la propia interesada. Ni que -seguramente- si en el futuro egresa de esos colegios y es "alguien", esta escuela remarque orgullosa haber sido la que le enseñó a escribir (cosa que -dicho sea de paso- ya hacía perfectamente antes de primer grado). Un argumento de la directora llegó a ser que ella presionó a su hijo para que sea contador, y él le salió artista. Otro, menos personal, es que "no es bueno que el chico se frustre" al no aprobar el ingreso.
Qué interesante.
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¿NO CREZCAS?
Para empezar: ¿qué pasa si uno presiona al hijo para que sea artista, y él insiste en ser contador? Yo buscaba entre colegios del barrio cuando mi hija trajo a casa la idea de ir a uno del que se enteró en la misma escuela; y más que presión, en casa tuvo y tiene apoyo. Por otro lado... ¿debo decirle que para no frustrarse con las derrotas, renuncie a las victorias y no emprenda ninguna batalla? ¿Qué clase de madurez se alcanza sin curtirse? ¿No es mayor caída apostar a la caída? Intentar no es un error, y bien que le está yendo bien con el intento. Allí estarán los padres cuando la primer batalla termine del modo en que sea: en su mismo bando. Ajenos al prejuicio ajeno. Acompañando su propio camino desde sus primeros pasos, hasta que se aleje sola o nos acompañe en los últimos nuestros.
Qué joder.

miércoles, 2 de junio de 2010

Lo nuestro es imposible

Tarde o temprano llegaría este momento. Podría excusarme diciendo que soy un hombre casado, como si eso fuera suficiente, y -pidiéndote que no insistas más- dar todo por terminado. Pero en realidad, tampoco me molesta tu insistencia. Si la hubiera. Porque tampoco voy a fanfarronear con que Miss Universo se enamoró perdidamente de mí, si ni siquiera me conoce. Soy un caballero, y te sigo respetando.
Te costará entenderlo porque un certamen internacional garantizó tu máxima belleza planetaria, y eso tendría que facilitar tu éxito conmigo. No dudo de tu hermosura (aunque sospecho que los del jurado nunca caminaron las peatonales de mi país) ni del tesoro que encierra tener 20 años. El problema es que naciste en 1990, y eso no hay cirujano que lo corrija. Trataré de explicártelo.
Yo recuerdo el "cla-clack" con el que cambiaba de canal girando la perilla en mi televisor blanco y negro. Aún canturreo la música del capitán Piluso. Subí a la montaña rusa del Italpark, y aún no junté el coraje para probar después la nueva, que te dejaba cabeza abajo. Me preocupaba el destino de mi hermano mayor en la guerra de las Malvinas, él que no puede matar una araña todavía hoy. Pinté paredes contra la Dictadura mientras ella gobernaba, y fui al Cabildo en el retorno de la democracia, cuando todo empezaba a cobrar colores. En tu historia, tus padres ni siquiera se habían tocado un pelo para que seas un feto a parir.
Para vos un cassette es una pieza de museo ¿cómo compartir entonces el recuerdo del bolígrafo haciendo correr la cinta hasta el borde transparente? Khomeini y Pancho Villa te parecen contemporáneos. Para tus primeras nostalgias, una tecnología obsoleta es una notebook de 80 megas, cuando en mi infancia la única computadora del mundo la tenía Batman en una cueva, y hasta sacaba tallarines.
No creo que entiendas y tampoco tiene sentido seguir explicando. Sigamos así, respetándonos en la distancia. Cuando me cruces en la calle y precises la hora, me la pedirás anteponiendo la palabra "Señor". No serás de las que se hacen las indiferentes a mi paso: lo serás, realmente. Y es mejor así. Ahora, lo único que te pido es que no llores.
Porque ahí sí que mando el Italpark a la mierda.

viernes, 21 de mayo de 2010

Hay vida después de clase

En el patio de la escuela, un trío de compañeros divaga durante un recreo sobre la vida, la muerte y esas minucias.

SEGUNDO: - ¿Creen en la vida después de la muerte?
OCTAVIO: - ¿En qué sentido? ¿en que haya vida después de la muerte?
SEGUNDO: - ¿No es el único sentido en que pude preguntarlo?
OCTAVIO: - No. Podrías haberte referido a si, después de muertos, creemos en la vida.
SIXTO: - Cierto. Pero en ese caso, debería haber vida después de la muerte.
OCTAVIO: - Entonces, existe. No queda otra.
SEGUNDO: - Ya me perdí. ¿Qué estaba diciendo?
OCTAVIO: - Que hay vida después de que no hay vida.
SIXTO: - Cierto. Y no suena muy coherente. La muerte es un hecho.
OCTAVIO: - Con la muerte en todo caso sos un deshecho.
SEGUNDO: - Pero yo no recuerdo decir que hay...
SIXTO: - Cierto, pero que las hay, las hay.
OCTAVIO: - Como los fantasmas.
SIXTO: - Cierto. En la casa que era de mi abuela hay uno.
SEGUNDO: - Preferiría creer en un Paraíso para la buena gente, y un infierno para los malos.
OCTAVIO: - Eso sería justo. Como una justicia trascendental que acaba equilibrando las cosas.
SIXTO: - Cierto. Entonces es así, porque todo tiende al equilibrio. Y eso explica que mi abuela esté en el Cielo. Es como un causa y efecto.
SEGUNDO: - Pero lo de la causa y efecto ¿no es el argumento para la reencarnación?
SIXTO: - Cierto. Entonces hay reencarnación. Vos en tu vida anterior estoy seguro que fuiste mi abuela.
OCTAVIO: - Imposible. Yo fui Elvis Presley.
SEGUNDO: - ¿Vos también?
OCTAVIO: - Ah, bueno, si fuiste vos, entonces fuiste vos. Faltaba más.
SEGUNDO: - Gracias. Otra teoría, es la del eterno retorno, donde todo se repite una y otra vez.
SIXTO: - Cierto. Otra teoría, es la del eterno retorno, donde todo se repite una y otra vez.
OCTAVIO: - Sin olvidar que otra teoría, es la del eterno retorno, donde todo se repite una y otra vez.
SEGUNDO: - Ahora ¿mirá si lo que pasa es totalmente distinto a lo que alguna vez se haya creído?
SIXTO: - Cierto, es posible. Yo, por ejemplo, siempre supe que mi abuela después de morir sería pisada por tantas cucarachas gigantes como las que ella pisó en su vida, invirtiendo la proporción de tamaño.
OCTAVIO: - Peor sería que sigamos sintiendo y la ciencia lo calla. Entonces irías sufriendo lentamente tu putrefacción.
SIXTO: - Cierto. Había olvidado que cuando morimos nos pudrimos, se acaba todo, es el fin. Como con mi abuela.
SEGUNDO: - Te recomendaría decidirte por un tipo de muerte antes de que yo te mate.
SIXTO: - Ciert...
OCTAVIO: - En todo caso, algo de tu abuela sigue vivo en tus genes. Y entonces, tal vez la reproducción sea la única que garantiza alguna vida eterna. Y la razón de que la haya y se sienta necesidad de practicarla.
SIXTO: - Cierto. Mi abuel... Uh, timbre. A clase, que se acaba el recreo.
SEGUNDO: -¿Ya? ¡No somos nada!...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Tres truchos truhanes tragones

Como la gota que horada la piedra, o la gota que rebosa el vaso, o la gota en las articulaciones, o la gota de la tortura china... éstos, más que una gota son un flor de chorro. Tres chorros, para ser precisos. Los tres, desesperantes. Desesperantes porque deberían ser mucho menos esperables, porque quitan la esperanza, y porque desesperan...
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1º) Las aseguradoras: Dicen que "mal de muchos, consuelo de tontos"... pero cuando vi este episodio de Garfield supe que los "chantas" no son ninguna exclusividad de nuestro suelo. Aprovechando el estreno de una nueva película de la saga, aquí les dejo el capítulo de marras (o garras).
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2º) El gobierno: Teóricamente, el Estado es consecuencia de un "contrato social" tácito que busca evitar que el más fuerte abuse de los más débiles. Así diría Russeau, al menos. Demis Russeau, ya supongo. Porque parece que el gigante que creamos para protegernos de otros gigantes se alió con ellos y nos pegan entre todos. Estas fotos que tomé un domingo, muestran a una grúa (que además trabajaría para el gobierno porteño con un contrato vencido) removiendo un auto que ni está en la senda peatonal ni está contra el cordón amarillo, y sí está del lado derecho y bajo un cartel habilitante.
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3º) Los telemarketers: No hace falta tener un auto para conocer a los molestos en carne propia... Puede bastar con tener un teléfono. Esta otra banda en cuestión, es todavía más renuente a dar la cara que las otras pandillas. Desde luego que hay más organizaciones delictivas similares, pero con este trío estamos hechos. Como alivio -y ahora aprovechando la llegada al cine de Robin Hood- no se pierdan la siguiente venganza de los usuarios.
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Será Justicia.

lunes, 26 de abril de 2010

Vilos eran los de antes

El pasado jueves, mientras en este blog ya tratábamos sobre las numerosas reacciones exageradas e irreflexivas que estamos viendo en nuestra sociedad, los medios masivos estaban en el "minuto a minuto" de dos noticias locales intrascendentes:
  1. A mazazo limpio, una mujer en Las Heras dejó en coma a una compañera porque se le frustró el casamiento cuando su prometido conoció un video XXX donde ella misma participaba (voluntariamente, y en el que la amiga tendría algo que ver). Parece que el novio habría sido el último en ver lo que ya todo el pueblo conocía.
  2. Para que la novia desista de abandonarlo, un hombre se subió a un puente sobre la autopista panamericana, y allí amenazó durante algunas horas con tirarse, mientras abajo se formaba una cola kilométrica de vehículos. La novia -la verdad sea dicha- lo había descubierto con otra. C5N transmitió en vivo todo el reality show.

Hace 25 años supe lo que era estar en vilo, cuando por un instante creí (o deseé) que Omayra sea rescatada a tiempo. La niña colombiana estuvo 3 días a la intemperie atrapada por las piernas tras una erupción volcánica. Pedía que la saquen para no llegar tarde a la escuela y calmaba a sus rescatistas al verlos frustrados. Aún hoy me duele el recuerdo de algo supuestamente tan lejano y ajeno. Similar sensación supo transmitir Woody Allen en una escena de la película "Días de Radio", cuando toda la familia escuchaba en vivo el rescate -también infructuoso- de un niño caído a un pozo ciego.

Pero esto es otra cosa, y los tiempos son otros. No voy a extenderme analizando el postmodernismo de la era de Acuario. El caso es que ahora hay internet y podemos seguir un caso "on-line" e intercambiar miradas con otras personas. Recuerdo que hace unos años un suicida eligió mal el lugar y la hora: salían los alumnos de un secundario, y empezaron a cantarle "Y dale loco, dale dale loco..." ante las cámaras de TV. Ahora se "twittearon" cosas similares, con la gran diferencia de que nada llegara a oídos del hombre. Minuet ni siquiera supo que durante su triste show ya se había creado un grupo en Facebook por su involuntaria iniciativa.

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar. Y queda un dialoguito de transeúntes que inventé aquí, antes de que pase del todo el tema. Un liviano aporte al humor de la nueva semana.

- El día de la tierra, éste se va a estrolar contra la ídem.
- Esto es porque a la policía no le enseñan a usar boleadoras.
- Pero viejo ¡dénle con un camión hidrante desde abajo y se cae para adentro! ¿es que tengo que estar en todo, yo?
- Si los conductores de los 8kmts de autos se ponen abajo, le hacen colchón y hasta lo agarran con una pirámide humana.
- ¿Y si ponen algún cablecito pelado contra el alambre?
- Que no se mate, loco. Díganle que lo de la jermu era una jodita para Marcelo.
- La mujer lo dejó porque lo encontró con otra. Flor de banana es el nabo.
- Entonces díganle que la mujer y la amante lo perdonan y le proponen un trío.
- Me pregunto si la amante, que le tiró onda y después le tiró la goma, creerá que sepa tirarse solo.
- Por ahora, lo seguimos en vivo.
- En vivo, por ahora.
- ¿Al menos, ya le preguntaron si es donante?
- ¡Pena de muerte para los suicidas consumados, YA!
- Crónica debe estar buscando el video del Malevo Ferreyra para ganarle a C5N.
- Y mirá que los suicidas están en extinción, eh.
- En mis tiempos, si la mina te dejaba, escribías un tango.
- Claro. Pero éste no podía componer un tango porque lo dejó la mina ¡si él es un Minuet!
- Al menos es Minuet. ¡Mirá si era Pogo!
- Ahora, yo digo: con el airecito... ¿todavía no le dan ganas de mear?
- Después dicen que es bueno que la sociedad tienda puentes.
- No sé. Cuanto más dure este papelón, más es como para matarse.
- Uy mirá, listo... Se salva. No terminó con él. Terminó todo.
- "Por eso en su total / fracaso de vivir, / ni el tiro del final / le fue a salir"...
- Le ponían un vaso abajo, que se tiraba y se ahogaba.
- Mucho Día de la Tierra, pero al final no se le rindió ningún sacrificio a la corteza terrestre.
- Yo lo quiero casar con la loca del mazazo ¿y usted?

Definitivamente, vilos eran los de antes.

miércoles, 21 de abril de 2010

Está todo el mundo loco menos yo

  • El domingo a la noche llegaban hasta mi casa los gritos de un vecino ,celebrando -como si fueran propios- goles que en definitiva eran ajenos.
  • El lunes a la mañana, un grupo de vecinos de Vicente López salieron a cortar la Autopista, protestando por el granizo que había llovido a la noche.
  • El lunes al mediodía un usuario nervioso de la línea B del subte trompeó a un guardia. La línea reaccionó a su vez con un paro.
  • El lunes a la tarde por el noticiero, el jefe de gobierno prometía reducir los robos haciendo lucir chaquetas con su número de patente a los motociclistas.
El martes, en consecuencia, los hilos de mi mente no entretejían nada útil pese a tantas puntas disponibles, sino que más bien éstas se arremolinaban como ofidios asistiendo al malvado gato que me enrieda el ovillo. Ya sé lo que pensarán: que ando mal del costurero, pero no... ¡los locos son los demás! Ya verán qué tiene que ver mi culo con la sociedad de fomento.
La gente grita, enloquece demoliendo hoteles, se ahoga en vasos vacíos, se zambulle en vasos y besos sin saber nadar, incinera trenes si los demoró un suicidio, ¡se suicida!... Una persona cambia de sexo según qué ropa tenga puesta, es amada por unos u otros según la camiseta con la que firmó contrato, no es buena o mala por lo que hace sino que los actos son buenos o malos según quien los haga... La gente se entrega al deporte nomás con mirar correr a otros. Y así podría hacer una lista infinita de pruebas, suficientes para sentenciarlos al manicomio.
Me parece que habría que parar un poco la pelota, pensar, relajarse, respirar. O vamos a parecer un país de malcocidos. Y con pocas luces. A este paso, haremos que los peatones lleven chaquetas con su DNI para multarlos cuando cruzan por el medio de la calle, que los enfermos lleven un cencerro para no contagiarnos, y que los judíos lleven una estrella de david en el brazo... ¡vaya! creo que ésto última se le ocurrió antes a otro. Otro que, por otra parte, era europeo. Allá también: puede llevarse sombrero, kipá, máscara, casco, pero está prohibido el turbante. Se sienten más seguros así... ¡y hasta progresistas!
Definitivamente, estos humanos están majaretas. Y este jueves se cumplen 40 años del Día de la Tierra, que muchos ni saben que existe y otros lo recuerdan con un símbolo de paz y canciones de Lennon. ¿Será la paz parte de nuestra naturaleza, o todo lo embarró Platón con su idea del "hombre ideal"? Al menos puedo decir que este mismo domingo pasado, otro hombre intentaba hacer sus propios goles... sin tanta alharaca. Qué lo parió.
OK, no se me entiende mucho. Pero eso es porque soy cuerdo, condición para comprenderme. A propósito: por el paro del subte, el lunes a la noche estuve 50 minutos esperando que algún colectivo frenara. Porque pasar, pasaban... pero seguían. Y nadie de la fila reaccionaba. ¿Cómo puede ser que seamos tan tolerantes, tan acostumbrados a que nos basureen y nadie pegue un grito?
La gente es muy contradictoria. Los demás.

viernes, 12 de febrero de 2010

Vacaciones de las vacaciones ¡YA!

El mecánico me había sugerido la jubilación del Duna Weekend '91, y yo respeté la autoridad del hombre, no fuera cosa que -tras haberme llevado de Chile al Iguazú y de Ushuaia a La Quiaca, mi viejo vehículo me dejara ahora a pie. Lo entregué como parte de pago (y me siento un desalmado al confesarlo) para obtener otra rural gasolera que -si bien también pertenece al siglo pasado- al menos no alcanza la mayoría de edad.
El caso es que el remedio preventivo fue peor que la enfermedad temida, y en mitad de las vacaciones, y a 1.100 kilómetros de distancia de mi ciudad, el nuevo rodado dejó de rodar. Como no podía ser de otra manera, esto ocurrió en medio de un desierto sin sombra y a las 3 de la tarde. Y -obviamente- allí fue cuando supe que el seguro automotor cubre el acarreo sólo en los casos en que uno no haya sacado el vehículo fuera de su garage.
El inmediato segundo atentado contra mi buen talante, fue que el Automóvil Club quisiera cobrarme $620 pesos por el servicio de una grúa que entre ida y vuelta no llegó a hacer 40 kilómetros. Y a la hora, el tercero y más cruel fue escuchar en un taller que mi "autoinmóvil" ya no andaría hasta que le haga un arreglo impagable.
En consecuencia, la familia se volvió antes, y yo me quedé esperando el paso de algún camión-mosquito que tenga destino a Buenos Aires y espacio para mi nuevo hijobobo. Pero ahí no terminaría todo: el camión se accidentó en la ruta, y yo -que volvía en micro porque el ACA me reintegraría el valor del pasaje- perdí el boleto al llegar, junto a la factura del hospedaje que también debía presentar para recuperar algunos cientos de pesos.
Pero intento conservar el buen ánimo pese a todo. Pese a que, por ejemplo, para tolerar la espera, haya aprovechado la cercanía de un balneario para ir allí sin el auto, y corten la ruta entre ambos poblados por varios días. Pese a que aún me duela el huesito dulce tras resbalar vergonzosamente en una restinga y caer desparramado en las rocas. Pese a que ahora mismo les escribo con un dedo vendado porque anteayer se me quemó contra una chapa caliente a la cual quedó pegado. Y pese a que una dolorosa puntada me está insinuando que tal vez tenga un cólico renal. No importa. Resistiré. Aunque sea, con la indiferencia. No pienso perder el humor... aunque lo tenga con las llaves de casa, que tampoco encuentro.
No sé qué se trae entre manos el 2010, pero no es así como ganará mi simpatía. Acaso sufrí un ojeo (o "enfaroleo" del viejo Fiat) y preciso un exorcista: si viene uno, acá no se le niega un mate a nadie. Y si el asunto es astral... ¡a ver si me apuran esos solsticios!
En fin. Sólo quería decir que REGRESÉ DE LAS VACACIONES.
Y la pasamos fenómeno.

miércoles, 20 de enero de 2010

Familia, Trasgresión, imPropiedad

El gran diario argentino sacó en su revista de la semana pasada, una nota de tapa sobre algo llamado "poliamor", y que no se traduce como "amor a la policía" precisamente, sino que es una forma nueva de la vieja poligamia. La diferencia parece ser que, no habiendo papeles, no hay porqué seguir una relación cuando el otro/los otros se pone/n más feos (todos los ejemplos dados allí, son de gente joven y presentable). Pero en fin: allá ellos si son felices dando la nota -periodística- para que su vida privada alcance una tirada masiva...
En el mundo de las aves existen muchas maneras de relacionarse. El ñandú macho dispone de muchas hembras, pero después debe ocuparse de la cría de todas ellas, él solito. La jacana hembra, por el contrario, dispone de muchos machos. El albatros forma una pareja monogámica para toda su larga vida (unos 80 años). Los horneros renuevan contrato o cambian, una vez por año. Los llamados bailarines forman pareja, pero podemos observar amantes escondidos que esperan al menor alejamiento del macho del nido para una escaramuza consentida por la hembra. Por el contrario, un grupo de patos puede abusar de una pata contra su voluntad. Y todas estas especies están en este país cuya población humana incluye a simpatizantes de cada una de estas prácticas, pese a ser todos ellos (nosotros) de una misma especie.
Decía mi padre que su separación nos evitaba a los hijos un panorama como el que tuvo en su infancia, cuando los suyos seguían juntos pero se tiraban los platos en guerra campal. No creo que la pelea o el divorcio sean las únicas opciones: su abuelo paterno murió de pena después de compartir más de medio siglo con mi bisabuela. Por otro lado, el materno suyo tenía en cambio otra descendencia en paralelo. Y a mí me interesa saber más si los quería igual, que andar señalándole a aquel guerrero del siglo XIX sus conductas en la alcoba.
Cuando las compañeras de trabajo de mi padre le piden que les de "suerte" y él les toca la cola generosamente, su actual esposa no se inmuta. Los mejores matrimonios están formados por gente que además de quererse se conoce profundamente. Más grave era el caso de mi tío abuelo materno, quien se enamoraba de todo lo que fuera mujer. Porque realmente se enamoraba y hasta el caracú de la belleza de su género opuesto, al punto de prometer casamiento aún estando casado. Su paciente esposa debía atender a los padres que iban a buscarlo armados a la casa, y negarles su presencia. Luego, eso sí, lo comía crudo con la dentadura más filosa. Y sin embargo, a su manera, nunca dejaron de quererse.
Curiosamente mi madre nunca temió que germine ese gen en sus hijos, tanto como el de un primo suyo, atractivo e inteligente, que en cierto momento pasó a ser linyera. Una vez lo encontraron los familiares y lo llevaron a la casa, lo bañaron y le dieron de comer. A la mañana siguiente, ya se había escapado. Demás está decir que nunca formó familia. Y a veces pienso que también ese, es el peor temor de mi mujer: que un día me suba a un tren de carga sin rumbo ni equipaje. Por las dudas, ya me está haciendo un collar con una chapita que diga a dónde regresarme si salgo del trance.
Cada pareja, más allá de quienes la integran, es otra persona, en plural pero una, y singular pero de a dos. Y estoy seguro de que el contrato mutuo que ella significa, exige la lealtad a lo pactado por sus integrantes. Pero es de ellos, y los de afuera son de palo. H.G. Wells tenía una esposa demasiado puritana para las necesidades de sus espermatozoides, y ambos estaban de acuerdo en que cada tanto se descargue por allí. Era algo de ellos, no iban a los programas del mediodía a hacer alarde. Al contrario (?) Serrat incluyó en su álbum "Nadie es perfecto" (justamente) su versión musical de un poema de Fonollosa, donde el cornudo defiende a su esposa del qué dirán ajeno. Por otra parte, con todas sus aventuras, yo jamás dudaría del amor de Dora Carrington por Lytton Strachey, cuya pérdida la llevó al suicidio. Y me pregunto qué diría él -crítico magistral de la sociedad victoriana- de nuestra sociedad actual, supuestamente tan distinta, y sin embargo igual de obsesionada con los mismos temas.
Las letras chicas de los distintos contratos que se firman diariamente (incluso donde se rechazan las formas) pueden decir "No hagas nunca esto", "Si hacés, que no me entere", "Hacé nomás" (y que eso nunca ocurra)... etc. Es un tema de cada una de esas sociedades y si no las integro no me conciernen. Apenas me interesaría, pues lo humano no me es ajeno, que siempre digan en algún párrafo: "Vamos a respetarnos". Y Dios me libre de dar definiciones.
Después, si quieren, que hagan de su pito un culo. Y si -por favor- lo hacen en su esfera privada, mejor. Sin meterse tampoco en las ajenas, por supuesto, que bastante nos ocupa ya conocernos, vivir, amar...
Ser humanos.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Alguien perdió Sudoku miento?

OCTAVIO: - ¿Qué probabilidades tienen tres alumnos que se llevaron Matemáticas a diciembre, de que se la tomen el día 25?
SEGUNDO: - Ninguna.
OCTAVIO: - Y entonces ¿por qué estamos acá en el colegio, dando Matemáticas?
SIXTO: - Cierto. Ahí fallaron las probabilidades matemáticas.
SEGUNDO: - ¿Se dice matemáticas, en plural? ¿No será matemática, sin la ese?
OCTAVIO: - Quizás.
SEGUNDO: - O quizá.
SIXTO: - Cierto. Pero eso es para preguntarle a la de Lengua.
SEGUNDO: - O Lenguas.
OCTAVIO: - Bueno, cortémosla. Vinimos a rendir la otra.
SEGUNDO: - Al menos aprobé Educaciones Físicas.
SIXTO: - Cierto. Pero acá es distinto, hay que usar el razonamiento lógico.
OCTAVIO: - Sí, pero con la lógica de ellos. A mí me dicen que no sé ni cuánto es uno más uno.
SEGUNDO: - Es que sólo a vos se te ocurre decir que el resultado es uno.
OCTAVIO: - Pero es verdad. Si la suma se da efectivamente y ambos se juntan de verdad, queda un nuevo uno y dejan de ser dos por separado.
SEGUNDO: - Bueno, pero tenés que entender que el profe acaba de separarse...
OCTAVIO: - Pero tengo razón. La era digital se apoya en el sistema binario: uno o cero, el ser o la nada, Dios o el vacío.
SIXTO: - Cierto. El vacío. Cómo me comería un asado.
SEGUNDO: - Sí, pero que sea analógico.
OCTAVIO: - Sea anal o lógico, si no aprobamos por usar la lógica que sea de puro culo.
SEGUNDO: - Yo usé la lógica y me bocharon.
SIXTO: - Cierto. Pero vos decías que si uno más dos es tres, cuatro más cinco es seis.
OCTAVIO: - A mí lo que no me cierra es que ante una cantidad X de moco y 2 orificios nasales, siempre se me tape el mismo. Es ilógico.
SEGUNDO: - Uy che, ya empezaron. Y me están llamando a mí.
SIXTO: - Cierto, andá. ¡Suerte!
OCTAVIO: - ¿No ves lo que digo? Ahora resulta que el primero, es Segundo.


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lunes, 7 de diciembre de 2009

A la orden del día

INSEGURIDAD. Ya no se puede salir a la calle. En transporte público, te roban, o te manosean. Lo que creas peor. En auto, te lo llevan. Los ladrones. O las autoridades. Suponiendo que la diferencia sea importante. Entre ladrones y autoridades, claro. A pie, te asaltan. O te pisa un auto, o un transporte público. Sería mejor salir a la vereda. Pero ahí también te roban. O se pisa un bendito tereso. Bendito, por ser de San Bernardo. O parecerlo.
Tampoco basta con NO salir a la calle. Por debajo de la puerta, nos entran cuentas a pagar. Con recargo. Aunque no se note. Por teléfono nos regalan "cero Km"... por módicos miles de dólares. Ojo, que si no, pagarías más. Por e-mail nos meten virus, o nos roban datos. Me escaparía por la ventana, pero ahora todas tienen rejas. O estoy preso.
Por la gota que queda en el fondo de tu botella, alguien va a exprimirte. Sin ningún pudor. El ladrón autónomo, o la patronal. O los comerciantes. O el gobierno. O el de al lado. En cualquier momento me roban este post. Y a vos, tu pareja. Y a mí, a vos. Y a mí.
Aprovechan cada hueco del espacio. Cada instante del tiempo. No paran. La inseguridad nos hace inseguros. O era al revés. Porque ser inseguros nos quita firmeza. Puede ser, no estoy seguro. El caso es que nuestra sensación de inseguridad es aprovechable para otros descuidistas. Varios, de corbata. Aunque la UNESCO considere a Nueva York más insegura que a Buenos Aires. Y a Colombia, 6 veces más que a Argentina. Y su gobierno es apoyado por otros. Como el que vigila al mundo. Y más roba.
Si por miedo al cuco, me compro un guardaespalda, al darme vuelta resultará ser el cuco. Es que comprar no es simple. Y el que vende, roba. Hay que tener cuidado. Cuidado al enamorarse, y con las pestes y con las comidas. Cuidado con abusar de los cuidados. Y cuidado con vivir, porque así se acaba muerto.
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Este año, mientras yo trabajaba, me asaltó un pibe. A mano armada. Le di el dinero. Me pidió el celular. Lo entregué, y exclamó:
-No ¡esta porquería no! Dame el bueno ¿Vos querés que te asesine?
Me despedí mentalmente de mis hijas. Realmente, no tengo otro. Ni siquiera ese, que me lo da la empresa. Con ese grillete, el esclavo es ubicable. Imaginé mi lápida. "Asesinado por pobre". Pero el pibe me perdonó. Me dijo que yo era un laburante, y me devolvió el teléfono. Me dio la mano, y se fue. Ahí me dieron ganas de invitarlo a tomar unas birras. Sino fuera por un detalle. Las hubiera tenido que pagar él, que se llevaba mi plata.
Cuando se enteró del suceso, la patronal mostró preocupación. No por los peligros para el empleado, sino para el material que transporta. Y eso que un CD o un pendrive no son tan caros. Pero no debería extrañarme. Hasta hoy, nunca me resarcieron.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Astronomía en lo profundo de la noche

Nos concentramos -inútilmente- en comprender nuestro entorno más cercano: a ciertas cosas inertes que nos rodean, y a algunos individuos particulares de una multitudinaria especie entre tantas que habitan nuestro barrio. Con eso sacamos conclusiones tajantes, como esta misma. En fin: millones de verdades, para una sola realidad. Crecemos cuando creemos aprender a ampliar nuestra mirada hasta dimensiones vertiginosas del mundo -material y/o espiritual- y aún así, no escapamos de este minúsculo planeta: otro guijarro del montón, y en ese montón... otro de los que están al margen.
A medida que la ciencia fue abriendo puertas, las viejas explicaciones mágicas han ido perdiendo terreno en el mundo material bajo nuestros pies. Sin embargo, finalizando el Año Internacional de la Astronomía, en el espacio exterior todavía se agazapan los mitos para mucha gente. Los cartógrafos de la Tierra plana, que dibujaban monstruos en sus confines, hoy disfrutarían del cine con extraterrestres. El planeta resultó redondo, pero deparaba mejores maravillas. Y a quienes despidieron al que no regresaría, él los sorprendió después por la espalda.
También el día nos parece menos tenebroso que la noche, como en las películas de terror, en las que la presencia de la Naturaleza (en forma de noche, luna, bosque...) sólo puede dar miedo a una civilización que escarba su escondite en el confort. La astronomía parece ser una ciencia de actividad nocturna, como los vampiros. Cuando Carl Sagan nos explicaba fenómenos conocidos pero incomprensibles -y por ende, temibles- nos parecía ameno... pero sin embargo, cuando la astronomía se nos acerca como un doctor serio, a transmitirnos novedades de último momento, el panorama se torna de indefensión.

O sea que no basta con que nosotros destruyamos la Tierra: ella ya pende de un hilo más allá de nosotros, los fabricantes de tijeras (lo del "hilo" es una forma de decir: no me tomen literalmente, o acá nace otra mitología)... Claro que sí podemos hacernos cargo de lo que nos toca y evitar convertir el planeta en un engrudo ácido como Venus... pero el caso es que hasta la meteorología se vuelve macabra cuando resulta que no predice ciclones a más de cinco días, y el mundo parece dispuesto a atravesar una racha sísmica. Todo acompañadito del fin del mundo que predicen los vendedores de calendarios mayas (cuando uno preferiría a las vendedoras en malla de los calendarios) y los hadrones colisionan para recrear el big-bang...

¿Vieron cómo podemos hacer de la astronomía una ciencia terrorífica? En esa oscuridad, es mucho lo que se puede esconder. Antes veíamos tres estrellas y decíamos "las tres Marías" o "el cinturón de Orión". Tecnología mediante, ahora podemos ver las más lejanas nebulosas y ver otras cosas. O ser vistos. Una de las ciencias más antiguas, resulta ser una de las que más tiene aún por descubrir.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Segundo, Sixto y Octavio

El ciclo lectivo va terminando, la próxima semana comienza el último mes del año, y los tres compañeros de grado están charlando durante el recreo. Volvamos a oírlos, como hiciéramos tiempo atrás...
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SEGUNDO: - ¿Y aquellos dos, por qué se pelean?
OCTAVIO: - No sé. Opinarán distinto.
SEGUNDO: - Pero nosotros opinamos distinto y no nos peleamos.
SIXTO: - Cierto. Será que, en algunas cosas, no somos tan distintos.
OCTAVIO: - En ese caso, ellos tampoco son tan distintos en algunas cosas.
SIXTO: - Cierto. Bah, no lo son entre ellos. Ni nosotros entre nosotros.
SEGUNDO: - Sin embargo, también tenemos cosas en común.
OCTAVIO: - ¿Quiénes?
SEGUNDO: - Nosotros con ellos.
SIXTO: - Cierto. Pero también tenemos cosas diferentes.
OCTAVIO: - ¿Nosotros con ellos?
SEGUNDO: - No; nosotros con nosotros ¿no?
OCTAVIO: - Pero eso es lo bueno ¡no ser todos iguales!
SIXTO: - Cierto. Aunque entonces ¿debemos alegrarnos de que aquellos peleen?
OCTAVIO: - No, no, porque tampoco es bueno que todos seamos tan diferentes como para perder lo que nos une.
SIXTO: - Cierto. El pueblo unido, jamás será vencido.
SEGUNDO: - Pero si valoramos también las diferencias, podríamos decir que el pueblo separado tampoco será vencido.
OCTAVIO: - No corresponde, porque poner a la igualdad y a la diferencia en pie de igualdad, no hace a la diferencia.
SIXTO: - Cierto. Bah, no entendí.
SEGUNDO: - No importa. Si todos fuéramos iguales, habría un sólo sexo. Si todos fuéramos distintos, habría tantos como personas.
SIXTO: - Cierto, pero las mujeres bregan por la igualdad de géneros.
OCTAVIO: - No todas igual. Algunas lo hacen de modo diferente.
SEGUNDO: - Pero lo que nos atrae es justamente la diferencia.
OCTAVIO: - Mientras no sea tanta.
SIXTO: - Cierto, si no, me enamoraría de un escritorio.
SEGUNDO: - Aunque hubo uno que se enamoró de sí mismo, y él era igualito a sí mismo.
OCTAVIO: - Igualmente, es distinto.
SEGUNDO: - ¿Y los de las tribus urbanas? ¿son iguales, o distintos?
OCTAVIO: -Serán distintos, pero que quieren ser iguales.
SIXTO: - Cierto. Aunque son iguales en eso de querer hacerse los distintos.
SEGUNDO: ¡Miren! La Preceptora se los llevan a la Dirección...
SIXTO: - Cierto. A los dos por igual.
OCTAVIO: - No tan iguales. El que llora está más sano que el otro...
SIXTO: - Cierto... ¿Están pensando lo mismo que yo?
SEGUNDO: -Sí, tal cual.
OCTAVIO: -Yo no.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El escarabajo no es un bicho

Era un VW 1300L brasilero, del año '81, que compré en 1996 y que me acompañó hasta la crisis del 2001, tras la cual debí venderlo. Con él saqué mi primer registro de conductor; por él dejé de viajar a dedo; en él regresé a Santa Fe y a recorrer Entre Ríos, las sierras cordobesas hasta Capilla del Monte, y la costa atlántica desde Mar Azul en Buenos Aires hasta La Pedrera en Uruguay. Durante esos años, sus pasajeros fueron aumentando a cuatro. Lo llamábamos Santiaguito.

Soportó todo. Dormía en la calle. Vadeó arroyos que los autos modernos no atravesaban. Y una vez incluso se dejó usar de tendedero para secar la ropa... aunque escondiéndose de las miradas de otras coupés tras una parrilla.

Claro que también nos divertíamos. Incluso participamos en competencias. Hacíamos un equipo alegre y equilibrado. Pero el equilibrio no lo aportaba su conductor.

Veamos la pizarra: arriba la izquierda, entre el coche y la carpa (que está detrás del padre que se matea la baba) las más recientes pasajeras caminan calzando los "neumáticos" de sus mayores. Pensar que antes, una de ellas, podía ir parada sobre el asiento trasero sin tocar el techo. Sí: esa misma que en la foto de al lado, apenas era el primer bebé... y a quien fuimos a parir en este auto.

El tiempo es tirano. Aunque ya tenía menos tareas (habíamos conseguido soga con broches), se nos iba poniendo viejo don Santiago. La cría improvisaba subibajas a su lado, por ejemplo, y aunque él parezca sonreír, su vista ya no era la misma.

Así que no lo sacrificamos, pero debíamos jubilarlo y abrir camino a nuevas generaciones. Hoy, donde esté, posiblemente ni nos extrañe. Las chicas están tan distintas que no las reconocería. Sin embargo, nosotros, cada tanto recordamos aquellos tiempos en que todo recién empezaba y nada sabíamos del futuro.

Seguimos sin saber el futuro.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Horóscopo para el fin de semana

Es cierto. Ya llegó el día lunes. Y no pronosticaré sucesos para el próximo fin de semana. El siguiente horóscopo corresponde al que terminó hace escasas horas. Entonces qué sentido tiene, pueden preguntar. Y yo respondo. El gran diario argentino del sábado presagiaba lo que nos sucedería entre esa fecha y la siguiente. A todos. Doce profecías de las cuales sólo una nos correspondía a cada uno, de acuerdo a la fecha de nuestro nacimiento. Ahora, todo esto ya nos ha sucedido. Entonces puedo transcribirlo, cambiando simplemente sus tiempos verbales. Lo que era futuro, es pasado durante el presente. No hace falta decir a qué signos corresponden los hechos. Cada uno de ustedes se dará cuenta cuál es su signo, de acuerdo a lo que les haya sucedido este fin de semana.
  1. Cierta frecuencia amorosa sintonizó con las ideas puestas en práctica. (?)
  2. Te acercaste a un punto de inflexión que deberás respetar como guía.
  3. Se involucraron con tus proyectos. Resististe tentaciones y resolviste problemas hábilmente.
  4. Diferenciaste posiciones para fortalecerte en tus pretensiones más auténticas.
  5. La realidad se impuso para que la aceptes bajo sus condiciones.
  6. Debiste tener paciencia con quienes no siguieron el ritmo que deseaste poner a las actividades.
  7. Los vínculos amorosos y familiares ocuparon un espacio preponderante.
  8. Resolviste contratiempos, poniéndote a tono con la actualidad. Y con nuevas creencias.
  9. Depositaste la confianza en los amigos más cercanos.
  10. Se pusieron en acción pensamientos con la voluntad de hacerlos realidad en un tiempo óptimo.
  11. La pasión aumentó tus ideales. Planificaste el trabajo en función de los objetivos pautados.
  12. A partir de una idea clara pusiste el acento en las tuyas, concretándolas con claridad.

Ya leyeron. Determinen cuál oración corresponde a lo que les sucedió este sábado y/o domingo pasados. No hagan trampa. Los signos están mezclados. O no. Una vez que encuentren aquella frase que hubiera sido el perfecto resumen de su último fin de semana en su diario íntimo... vean el número que tiene. Vayan al horóscopo del día 14 para ver si les coincide con el signo zodiacal bajo el cual nacieron. Recuerden que alteré la redacción. También quité los consejos, por ser generales...

En el caso de que no hubiera coincidencia, piensen la posibilidad de que sus mayores les hayan mentido con la fecha de nacimiento...

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ACTUALIZACION: A continuación se puede escuchar el tema "Los bur-manos hu-gueses", de Patxi Andión, a exactos 40 años de ser compuesto. No tiene nada que ver con el otro tema (el de la entrada)... pero justo un comentarista mencionó al autor, y -si de creer en el Destino se trata- originalmente el post de la fecha iba a tratar sobre eso. Y yo, para conducir con licencia, siempre hago caso a las señales...

miércoles, 28 de octubre de 2009

Miseria espantosa

En la puerta de la librería, el detector lanzó su advertencia, y para Jorge Pereyra de Olazábal ya no había vuelta atrás ni avance posible: había comprado el libro "De felicidad también se vive"... pero en la bolsa de la compra se llevaba disimuladamente otros títulos sin pagar.
Del mismo partido que María Julia Alsogaray -actualmente condenada por enriquecimiento ilícito- y, al igual que ella, ex-funcionario de gobierno durante el menemato, este dirigente de la derecha vernácula manchó así su doble apellido, que venía perdurando supuestamente limpio tras haber zafado de causas judiciales por cuentas secretas en Suiza o venta ilegal de armas, en las que estaba involucrado desde su gestión como privatizador de nuestras industrias del área de Defensa. Ahora, como defensa (suya), el reputado miembro del Jockey Club y la UCeDé culpa al librero de enfrentar, con malignas barbas y anteojos, su generoso gesto de paz y amor.
Como decía Oscar Wilde, los únicos que se preocupan por el dinero tanto como los pobres, son los ricos. Cuando el multimillonario Bill Gates quiere ayudar, nos pide, porque no le alcanza. Wall Street atesora tantos suicidios, como ajustes de cuenta viven las villas carenciadas. Nuestro capital puede rebautizar la delincuencia propia con el piadoso nombre de cleptomanía, y si viene con fama -mérito de quien nos haya entretenido- podemos indultar a las famosas que roban en el mercado, a los Polansky tan pedófilos como los Grassi, a las Susanas que esconden autos mal-habidos (para luego reclamar muerte contra la inseguridad), y a los Diegos porque son "el Diego". El caso es que, sea cual haya sido su cuna, la de sus hijos deberá ser de oro. A cualquier precio. Y ellos en tanto, señalarán por la calle a los ajenos, exclamando: "Ahí va el hijo del miserable"...
Porque, tan mezquina actitud, ni siquiera es una táctica en pos de un objetivo, sino una enfermedad visceral, independiente de estados de cuenta. Ejemplos:
  • Alguien que no tiene menos que vos, te pide dinero (miserablemente), so pena de acusarte de miserable por no darle a él tu dinero. Alcanzado su objetivo, "olvidará" luego el saldo a su favor que logró de vos. Obviamente, cuando le recuerdes la deuda, te tratará de miserable... y seguirá sin devolver lo que no es suyo.
  • Los padres de una escuela pública se reúnen para decidir sobre el viaje de egresados de sus hijos. Varios votan el plan más caro. Apenas vencen... piden descuento para su cuota.
  • Un empleado de clase media vive con su sueldo, sin sobresaltos. Entonces se entera lo que gana otro. A partir de ahí, sufre lastimosamente su pobreza.
  • Un pasajero de hotel de lujo, necesita llevarse a escondidas un berreta cenicero no pagado.
  • En un quinteto, donde cuatro toman café, quieren hacer un fondo común diario para comprar café, y le reclaman al quinto que ponga dinero. Los cuatro quieren pagar menos a costa del que no tiene porqué aportarles, pero será éste el acusado de miserable.

La condición está tan internalizada que, lejos de asumirla, deben verla a su alrededor. Si alguien regala golosinas, acuden tratando de evitar que otros vayan. Si alguien no las regala, es acusado de miserable por no darles golosinas a ellos, tan carenciados. Pero si ellos las regalan, cuidan que todos reparen en su gesto, a la espera de futuras retribuciones. Y si ellos no las regalan... pues nada ¡todo es normal! Seguirán robando clips de su oficina como buenos muchachos, mientras al que dejen en la calle tras hacerle el vacío por tacaño, intentará buscar otro trabajo para no dejar de aportar al comedor comunitario que aquellos ni siquiera conocen...

Como dijo el sabio: "rico no es quien más tiene, sino quien menos necesita". No es de extrañar pues, tanto burgués miserable.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Extraterrestres

¿No notan algo distinto? ¡Esta entrada fue subida a las 09:09:09 del 09-09-09!
Ah... ¿todo sigue igual? Bueno, no importa. Probaremos el 11-11-11 a las 11:11:11, que seguro que ahí sí.
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El mundo de las creencias está habitado por variadas criaturas, entre las cuales los E.T. ocupan un lugar interesante: los imaginamos apenas con algunas diferencias anatómicas o tecnológicas, pero similares en lo demás a nuestra especie, la única con la cual podrían querer conectarse. Superiores, por haber logrado NUESTROS anhelos de alcanzar otras galaxias, justifican el presupuesto de querer imitarlos, así como el de renovar armamentos contra los suyos, desconocidos. Y si bien dudo que en el espacio infinito seamos el único planeta con bacterias u organismos pluricelulares... el creerlos de nuestro reino, atentos a nosotros -tímidamente aunque bastante "de cerca"- sospecho que está a años luz de la realidad.
Hace algunas décadas, recorriendo los valles calchaquíes, pasé por un pueblito centenario alejado del turismo masivo, llamado Cachi. Cuando repetí la experiencia hace unos años, por todos lados había turistas: decían que esa era una zona de OVNIS, como si hubiera empezado a existir en el momento en que se enteraron de eso. Los bichos de ciudad esperaban la noche para salir munidos de cervezas, a ver extraterrestres. Allá ellos.
Un día en el camping, terminado mi almuerzo, me pareció oír a un naranjero (Thraupis bonariensis) en un árbol, y queriendo fotografiarlo, me dirigí cuidadosamente hacia él sin despegarle ninguno de mis sentidos. El caso es que, admirado hasta que se fue, cuando volví del trance descubrí que... estaba parado entre 4 de estos campistas, que me miraban sentados en silencio sobre su mantel... ¡que yo estaba pisando!
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El naranjero (también llamado Sietecolores) que vino del espacio...
Les dije algo y me fui. Había notado que ni la belleza ni el canto del pájaro los había inmutado (como tampoco los paisajes ni la historia ni la cultura del lugar en esos días), y podía salvar mi honra desviando su atención. Así que señalando la rama donde estuvo el ave, mis palabras de retirada fueron más o menos éstas...
-"Lo tuvieron encima suyo. Y era un auténtico Objeto Volador No Identificado... por ustedes".

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Compañeros y eXcuelas

Intenté que tenga algo de sol, que la alegre, y algo de sombra, que le atenúe el vandalismo de las paredes. Intenté que un árbol tapara el cartel de "venta de pollos", oferta de sus okupas. Pero aún a todo color, no dejaba de ser deprimente esa imagen con la que ese día, hace ya unos años, volví de Santa Fe: el presente abandónico de lo que -décadas atrás- había sido la escuela pública en la que aprendieron a crecer mi padre con sus compañeros. Ahora no hay chicos corriendo en el patio, ni aulas con polvo de pizarrones. El sonido dejó de cantarnos el caos de la vida y optó por la silenciosa paz de los cementerios.
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Tengo la suerte de que los lugares donde estudié, siguen dando clases a nuevas generaciones. Y más aún, tengo también la suerte de haberme podido reencontrar con aquellos compañeros. La suerte de haber podido reencontrarme.
Primero fue la primaria. Otra escuela pública, pero en Buenos Aires. El shock es fuerte: ex-hermanos de leche que compartieron un mismo 'cotolengo', que dejaron de verse aún antes de que la adolescencia empezara a marcar nuestros rasgos definitivos, adentro y afuera... y que se reencuentran tan distintos como iguales. Gente adulta, curtida, con panza; empleados, gerentes, desocupados, profesionales, buscavidas, músicos y muertos por sobredosis... aún tienen dentro -pese a todo- a aquellas criaturas que iban a ser jugadores de fútbol, científicos, presidentes. Y nadie se asombra si el ex-playboy descontrolado, ahora está esposado, o si la niña bonita está abandonada, por ella y por el marido: podemos perdonarnos todo.
Y ahora me tocó con la gente del secundario. Los cambios son menos notables, pero se ve el paso del tiempo. Quien firmaba el pizarrón con un "Petrocelli 2000", ya ejerce la abogacía, y ese año 2000, otrora lejano futuro de autos voladores, quedó atrás, hace muchos gobiernos. El más delincuente se hizo pastor, y el más feo está felizmente casado. Los que se peleaban, ríen juntos, tácitamente indultados.
En cualquier caso, olvidos y recuerdos parecen platos de una balanza que nuestro instinto de supervivencia nivelase con justicia. Uno que creyó seguir viéndose con quienes valía la pena, de pronto se deja sorprender por evoluciones inesperadas, propias y de quienes no vimos más. Y la memoria descubre que ciertos reencuentros no duelen como creía.
Pude darme esos lujos. Sentirme mejor, aunque cueste notar que ese pasado -tan feliz como frágil- tiene el doble de edad de lo que nos parecía, y que los viejos de nuestra infancia somos nosotros mismos, y conocemos los ojos con que nos ven nuestros hijos, ya escolares ellos, como si los hubiéramos fabricado nosotros. Desde nosotros.
Ojalá pueda llegar a los 80 años que tiene mi padre tan vital como él, aún con proyectos que luego transforma en obras. Así lo habrán visto también sus ex-compañeros, más arrugados y sin guardapolvos, pero los mismos, cuando hace unos meses pasó con esa energía a saludarlos por Santa Fe.

lunes, 24 de agosto de 2009

The ugly truth de la milanesa

La verdad, la verdad, es que, la pura verdad, no la sé. Apenas si existe una remota posibilidad de que sólo sepa que no sé nada. Pero no sé, no sé. El caso es que esta semana estrenan una típica comedia romántica, con el actor que gritaba ¡Spartaaaaaaaaaaaa!... pero de cuya trama no sé nada. Por eso, no voy a hablar de la película. Lo que me llamó la atención es la gráfica del afiche (que habla de un buen comunicador por detrás, que tampoco es el tema). Con un tradicional fondo blanco y un gran ahorro en colores (sólo hay tinta negra y roja) dicen lo necesario para despertar cierta curiosidad. Igual, no pienso ir a verla. Pero me sirvió para pensar cosas. Y para este post.
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Juguemos a que nuestra anatomía es tal como la imaginería popular la supone: un corazón puro que concentra amor, una cabeza fría que hace cálculos y un vientre animal que hay que mantener atado cuando está en la calle... Es común pensar que el hombre y la mujer aman como en el dibujo, y en ese caso, ella sopesa conveniencias, por lo cual se "enamorará para siempre" del rico que pueda mantenerla (y a la cría) a la vez que sentirá atracción física (o sea, reproductiva, aunque no concientemente) por el lindo, que aporta genes sanos a la prole, pues la belleza es indicadora de buena salud, así nos engañemos. Del mismo modo, el varón es un pobre animalito que vive produciendo 300 millones de espermatozoides por día, contra el óvulo mensual de la mujer. Obviamente, ella no entenderá que él quiera eliminar ese excedente con tanta frecuencia... pero menos que no quiera hacerlo.
Hormonas tenemos todos, y la biología es anterior a las normas sociales, por más que la descubramos después. Del casto al sátiro, y de románticos a hipócritas, tenemos gente para todo, y sociedades enteras de tradición monogámica o bien poligámica, y en cada una de ellas, personas con impulsos "ilegales" del corazón, que según el caso tal vez ni sean ilegítimos. A primera vista, parece más fácil la vida en la Naturaleza salvaje: las especies tienen el corazón en el pecho, ni en la cabeza ni en los genitales, y cada una sigue su sistema, con raras excepciones que lo confirman. Pero... ¿cómo debería amar la especie humana? Y dentro de esta misma... ¿qué comportamiento debería esperarse de "unas y otros"?
Reflexionando todo esto es que se me ocurrió hacer este post, el cual recién va a comenzar a partir de ahora. Acá, abajo. En los Comentarios...
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¡Vamos! ¿Qué esperan para escribirlo?

viernes, 31 de julio de 2009

Primer segundo aniversario

Este domingo comenzó un nuevo año mayo, digo maya, y mañana me agoto, digo, es agosto, segundo aniversario de Seleccione Reales Dijes. No será un bicentenario, como preparan tantos países de nuestro continente, ni es de Vicente Nario ni mucho menos bi-zen-teen-ario... Más bien sería un "binario": Dos años de realidad virtual en la web. Así que alegrate mamita, el boletín no es tan malo... Con ceros y unos, también se hace un 10.
Con dos años de edad, la creatura ya dice algunas cosas y camina. Mejora su control de esfínteres, aunque cada tanto amerite un pañal, pero sus cagadas son un buen abono si el alimento habitual es saludable. Supongo llegar a la fecha con alrededor de 170.000 visitas, 327 entradas y más de 5.600 comentarios, además de aproximadamente unas 160 suscripciones al feed, y 56 secuaces afiliados (¡Tú también puedes!)...
Planeaba "algo" para quienes más han comentado, por lo que puse un fifibudio al final de la columna lateral... pero aunque felicito a los Tiburones por la merecida punta, no le creo mucho al gadget-widget-ocomosedigadget, pues hay gente que comentó más veces de lo que ahí dice, por ejemplo Guty, que ni siquiera figura. Y es que pese a la voluntad que pongo, soy algo dummie para la tecnología. Sin ir más lejos, aprendí lo que era Bloglines hace un mes, cuando me lo explicó The Bug. Contento con sus 17 suscriptores, luego conocí a Feedburner y me enteré que el iceberg seguía debajo gracias a sitios como Google Reader (mucho gusto). Con esfuerzo, inventé un botonito de Keegy y otro de Chuenga para que aparezcan bajo los posts, pero luego vi que Halle hizo al segundo con mejor clase de vínculo.
No importa. Estoy contento. Bah, salvo por Ad-Sense y sus 30 dólares anuales. Como el pago mínimo es 100, supongo que los cobraré para el 2011. O sea que debo seguir trabajando donde estoy para el patroncito. Pero al menos salí en el número 10 de Oblogo (?).
Bueno, la satisfacción con este blog se las debo exclusivamente a ustedes, y les agradezco. Y aprovechando la buena onda, les propongo que me den la idea que a mí no se me ocurre:
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Un nuevo slogan para el sitio.
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Sí, ahí arriba, donde dice "La página menos leída del mundo" (inspirado en "la revista más leída del mundo"... ya saben cuál) ¿Podría haber otra fresa, digo, frase mejor?
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Por lo pronto, hoy no tengo juego: lo corremos una semana. Creyendo entrar en uno, acabé creando una ciudad virtual... BLOGONIA.
Si supiera crearle el fifibudget ese, podríamos ir todos, desparramar su botón por todos los blogs y llenarla de pobladores, puesto que no tiene dueño. Pero ni eso sé...
¿Me bancan un año más?