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lunes, 28 de setiembre de 2009

Con·gestión de grúas

A colación de un reciente suceso, donde la injusticia de una jueza dejó como unos santos (por oposición) a las empresas concesionadas para hacer plata llevando lo que encuentren -que más de una vez resulta ser un auto bien estacionado-... Seleccione Reales Dijes desea compartirles esta simpática historia:

Había una vez, en un reino muy, muy cercano, un carro estacionado del lado derecho frente a una mueblería de la gran ciudad, sobre el sector marcado para carga y descarga, y con las balizas prendidas. Eran las 13 hs de un sábado, y la comarca vivía sus Fiestas Preelectorales, cuando el conductor había entrado hacía sólo un momento para cargar un mueble, tal como era la rutina en ese lugar. Pero al salir, con un sillón entre sus manos, se encontró con que una grúa gigante le había secuestrado el vehículo, arrastrándolo con rumbo a sus oscuros dominios.

El gigante hizo oídos sordos a los gritos del pobre hombre y de otros aldeanos. Así que, cargando el sillón consigo -pues la mueblería cerraba- caminó y caminó, hasta llegar a la entrada de la umbría y tétrica Gruta de las Grúas. A medida que iba descendiendo, un rostro gigante le acompañaba, señalando la dirección que debía tomar para hallar su destino.

Al final de la siniestra caverna, encontró su carruaje, entre otros que también estaban secuestrados, a la espera de su príncipe salvador. Se lo veía mal estacionado, pero claro... no lo había conducido su dueño, y ¿quién va a enfrentar la impunidad del ogro? El hombre volvió a abrir el baúl que el monstruo le había cerrado, y tras guardar su mercadería dentro, se dirigió a los aposentos del villano para darle su escarmiento.

Halló a la horrible criatura perdonando a un funcionario del Palacio Real, que había estacionado el día anterior sobre la principal avenida de la aldea. El iluso trabajador esperó entonces misericordia para con él, que -después de todo- en un horario permitido cargaba y descargaba lo que siempre se cargaba y descargaba en esa zona de carga y descarga.
Pero... ¿me estás cargando? ¡los gigantes no imparten justicia! Y al hombrecito no le quedó entonces otra más que darle su merecido.

Así fue como, finalmente, pudo retirar su vehículo y regresar con él al mundo exterior, donde vivirían felices mientras los demás los dejen. A pesar de los cientonoventa doblones que debió pagarle al gigante, por acarreo.
Y colorín colorete, este cuento me costó un oj...
o de la cara.

22 comentarios:

Zippo dijo...

Unser, qué pena me dio ver la foto de su tierno, indefenso y prístino carruaje siendo arrastrado y secuestrado por el gigante...
Una pregunta: una vez abonado el doblonaje ofensor y llaves de vehículo en mano...¿no hubo resquicio para partirle el sillón en la cabeza al ogro?

Pazcual dijo...

Ay ay ay ¡como duele el bolsillo! No se preocupe, yo sé como se debe sentir, ¡a mi también me pasó lo mismo!

Saludos,

Paz

elizabeth auster dijo...

Qué feo el rostro gigante que lo guiaba, Unser, qué feo...

El Gaucho Santillán dijo...

Bueno, peor hubiera sido que le saquen la rueda de auxilio al carruaje, y que te des cuenta una semana despuès.

Me supo pasar.

ElFlaco dijo...

Lo siento por Ud Unser, estos orgros son te terror y por lo que comenta le dio mucho mas que su mercecido, yo diria unos cuantos doblones de mas.
Gaucho Espero que se haya dado cuenta antes de que se le pinchara alguna otra rueda.

LALE dijo...

Esa silla es la adquisición donde sus asentaderas se posan para escribir estos relatos, Unser?

El día que aprenda a manejar... temblarán las Grutas... y las rutas... y los buenos conductores que la llevan a una hasta Belgrano! jaja

Buen inicio de semana!

unServidor dijo...

Zippo: No de visitante, amigo. No de visitante...
;)

Pazcual: Pero usted ¿no es muy joven para manejar? Ah, ya sé... ¡es la doncella a la que debe salvar el príncipe!
=D

Eli: Y ubicado justo ahí, donde la gente entra con odio...
:P

Gaucho: ¡qué momento! Ud vanagloriándose de su Gordini virgen, y cuando por fin le levanta el capot... ¡resulta que ya habían pasado por allí otros hombres!
XD

Flaco: Qué triste pinchar como el gaucho... (?) Ahora ya sabe que "juego de gomas, juego de villanos".
;P

Lale: Ese día, usted me lleva... a Villa Gral. Belgrano.
XD

Chap! dijo...

Pero bajaste alguna rampita con la silla al menos ¿no?

LALE dijo...

Uy, y ahora que se viene el Oktöberfest....!!! :D

La candorosa dijo...

Cada día celebro más no vivir en ese reino autónomo...

Saludazos!!

PD: la próxima vez que compre un mueble, ¡¡pida que se lo lleven!! (es parte del precio, ¡¡que embromar!!, mbuéh, al menos en el reino donde yo vivo es así o tal vez diez guitas!!

DeLocksley dijo...

Ogro del o*to!!!
y la vez q'en la misma aldea había una reunioncilla y el ogro se llevó 5, incluído un carruaje grande y viejo??
si hasta tiene pos-net para pagar cómodamente. no solo te lo rompe, si no q´usa juguetes electrónicos el h(pip)deremilp(pip)s

ENSUCORCEL dijo...

Me acuerdo de la peli "Cocodrilo Dundee". Llegaba de los desiertos de Australia a New York y el tipo fascinado le decía a su guía: "Qué lindo lugar para que tanta gente quiera vivir acá..."
(Algo así era, cito de memoria que se olvida la historia).
Y bueno, éso te pasa por llevarte sillones al camping...

Milenius dijo...

AGGGGhhhhh! qué recuerdos me trae este relato...

Ver a mi pobre renocito yéndose en grúa a pasear por morón...

Pagué el acarreo, pero no la multa, porque hablé con el juez y me creyó que no había cartel visible de Prohibido Estacionar. Y era ciertísimo...

Lo compadezco. Con el juez comparezca usted.
Beso.

unServidor dijo...

Chap: jajaja ¡me di cuenta recién, con las fotos! Mellevaelchanfle...

Lale: Juaaaaaas. Todo, mientras no vuelva a "la Ruta de las Grutas de las Grúas".

Candorosa: Un trabajo en Marpla, y me mudo ipso-facto. Créame. (Y en Mendoza, Córdoba, Tandil, Ushuaia, San Luis, etc etc etc).

DeLocks: ¡Cierto! Y pensar que esa vez, el mío se había salvado...

Ensucorcel: Acto seguido, le llevaron el cocodrilo por dejarlo mal estacionado...

Milenius: Aún no comparezco. En el sitio de la ciudad mi auto no tiene esa multa. Pero claro, pagué el acarreo. No sé como es la cosa, pero conociendo mi suerte, seguro que voy a que me devuelvan la plata, y encima de no hacerlo, me cobran la multa. Por ahí me quedo en el molde, y sólo dejé que me robaran $190... El caso es como el del segundo link, sólo que ahí la víctima era un abogado.

A propósito: este mismo lunes del post, Clarín sacó también una nota sobre lo mismo.

Pazcual dijo...

En vez del Principe, sali a rescatar al Rey Padre...

Saludos,

Paz

licha dijo...

pero el silloncito nuevo una pichincha, no?

Lincy Lu dijo...

porrecitooo

ale be dijo...

..ta que lo tiró! ni en los cuentos nos salvamos. Muy bueno, Su Servidor

Daniel Os dijo...

Al menos el hombrecillo consiguió darle al gigante su merecido… lo que no se aclara en el cuento es que el gigante se merecía un paquete de guita.
D.

unServidor dijo...

Pazcual: Esos son los relatos que escasean... ¡los del pobre hombre rescatado por la princesa azul de sus sueños!
XD

Licha: Claro, estaba $189 más barato que a la vuelta de casa...
:P

Lincy Lu + AleBe: ¿Cómo les va, queridas? ¡Felices los ojos que las leen! Y ojalá vuelva a ameritar verlas más seguido... ¿?
=D

Daniel: El héroe le dio su merecido, pero como es muy generoso (típico de héroe) también le pagó un extra. Unos $190...
;P

Guty dijo...

Uff...no me hables de grúas. Yo también pasé una de esas hace un par de años :s

unServidor dijo...

Habría que hacer una competencia federal, a ver qué ciudad se lleva más autos ilegítimamente.
Ahora esto llegó a la Justicia penal, por llevarlos de sitios permitidos en días permitidos. Algo es algo.
Pero no es "todo".