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miércoles, 2 de marzo de 2011

Verano 2011

Tenía 9 años cuando me llevaron en casa rodante a Brasil. Los puentes de Zárate-Brazo Largo eran sólo pilotes en ríos que se cruzaban con balsa, y el parabrisas debía ser protegido por una tela alambrada para amortiguar los cascotazos de un camino sin consolidar. Recorrimos entonces toda la costa uruguaya y tras pasar el Chuí llegamos hasta Laguna.
Aquella edad fue superada incluso por mis hijas, y ahora soy yo quien tiene el volante. Sabrán ustedes que las llevo en auto y carpa desde antes de que nacieran, todos los veranos a distintos destinos, conociendo a esta altura toda la Argentina (exceptuando Formosa) más algo también de los países limítrofes. Un buen modo de terminar la escuela primaria.
Este año nuestro mes de vacaciones nos llevó por el norte charrúa hacia las playas del sur brasilero. Para evitarme enumerarlas, adjunto un mapa ampliable donde figuran casi todas las que visitamos.
De más está decir que hemos disfrutado esos 4.500 kmts infinitamente, como solemos hacer, y que traje centenares de fotos, de las que algunas podría subir más adelante a este blog. Y todo sin televisión, ni Internet, ni patrones, ni teléfono.
En esas circunstancias, uno puede descubrir que el bien material que más extraña es... el bidet.

5 comentarios:

OPin dijo...

Flor de paseo unServ. Ahora que, según experiencia propia, mi hijo comenzó a recordar a donde lo llevaba recién cuando cumplió unos 15 años. Claro quedan las fotos...

Vachi dijo...

:)

No sè por què queda tan gracioso cuando es escrito por un hombre. Tambièn me reì mucho cuando Casciari contaba sus anècdotas de vivr en España y que lo que màs extrañaba era eso tambièn :)

Què lindo verano Unser. Lo congratulo, dichoso usted y su flìa, clap!

Vachi dijo...

Unser, odio twitter, es muy complicado de acostumbrarse a usarlo y no tiene usted oportunidad de exhibir su entera genialidad como sì la tiene acà. No abandone esto suplìcole...

Central West dijo...

Sejam sempre benvindos ao BRASIL.

Saludos desde Mato Grosso do Sul

HUGO

Cassandra Cross dijo...

Qué maravilla leerlo de nuevo, y más si es para reencontrarme con estos relatos de viajes (y esperar ansiosamente las fotos...)
Enorme abrazo de una viajera (modesta) a otro (internacional)