... de las agencias de publicidad! *
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Primero nos quisieron instalar una banda ancha con una pareja de osos que hubieran apuntado al público infantil si no fuera porque hablaban de insatisfacciones sexuales y otras yerbas. 
Después nos mandaron al "Kung-Fu Panda", otro intento de Hollywood por afirmarse entre los incontables chinos (y porqué no, simpatizar a los opositores que extrañan a la casta sacerdotal). Flol de melcado.
Ahora, la primavera trajo otra campaña con unos peluches de panda (-“¡Midá mamá, loz oziiiitoz!”) dándose contra-natura ayudados por un gel.
Y finalmente, en la Gran Democracia de arriba, entre los candidatos que no son difundidos por los medios masivos (grandes capitales que viven de la dictadura bipartidista que rige en el país de la Libertad) ya hay uno que amenaza con llamar la atención disfrazándose de... ¡oso panda!
Después nos mandaron al "Kung-Fu Panda", otro intento de Hollywood por afirmarse entre los incontables chinos (y porqué no, simpatizar a los opositores que extrañan a la casta sacerdotal). Flol de melcado.
Ahora, la primavera trajo otra campaña con unos peluches de panda (-“¡Midá mamá, loz oziiiitoz!”) dándose contra-natura ayudados por un gel.Y finalmente, en la Gran Democracia de arriba, entre los candidatos que no son difundidos por los medios masivos (grandes capitales que viven de la dictadura bipartidista que rige en el país de la Libertad) ya hay uno que amenaza con llamar la atención disfrazándose de... ¡oso panda!
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Para empezar, el panda ni siquiera es un oso. Antes, es un pariente del mapache. En segundo lugar, no está en nuestro continente, en el cual muchas más especies esperan ser atendidas y salvadas de la extinción. ¿Cuántos de mis compatriotas saben que Argentina tiene un oso nativo? ¿cuántos conocen la historia del Ucumar (un ser peludo de la selva salteña) y cuántos que no es un mero equivalente criollo del Yeti -mito tibetano bien conocido-, sino la leyenda de nuestro mismísimo oso andino (Tremarctos ornatus) que hace siglos recorre nuestras Yungas? 

En este momento preciso, es incluso probable que ya no estén quedando ejemplares sueltos de este oso "de anteojos" en territorio nacional (como los había hace muy pocos años), y haya terminado por replegarse hacia Bolivia. Desconozco que exista algún plan de reintroducción. Conozco en cambio lo que es una conexión ADSL, una peli animada, un gel íntimo, y una elección norteamericana. Y la originalidad de nuestros publicistas, para quienes la banda del panda... manda. ¡Andáaaa!...
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* (No tengo nada contra el cuadrúpedo bambúvoro, que me cae simpático).


















